Innovación en la enseñanza de idiomas: rutas y posibilidades

Las Escuelas Oficiales de Idiomas representan un tesoro de valor incalculable dentro de nuestro sistema educativo porque, sin lugar a dudas, las EEOOII constituyen la mejor opción posible para el aprendizaje de idiomas en nuestro país: es una oferta pública regida por los controles de calidad propios de nuestro sistema educativo (véase, a modo de ejemplo, el reciente Real Decreto 1/2019, de 11 de enero, por el cual se establecen los principios básicos comunes de evaluación aplicables en todas las Escuelas para las pruebas de certificación de los niveles B1 hasta C2), el profesorado mantiene unos niveles muy altos de especialización lingüística y didáctica, tanto los centros como los docentes participan en múltiples iniciativas de innovación e investigación y las EEOOII forman – finalmente – una red bien trazada de escuelas que comparten prácticas y proyectos a largo de todo el territorio nacional y que atesora una importante tradición de compromiso y profesionalidad.

El Congreso Estatal de las Escuelas Oficiales de Idiomas es un encuentro importante que se celebra bianualmente y a él acuden los docentes de las EEOOII para mostrar sus últimos proyectos, aprender horizontalmente con otros compañeros y compañeras y poder debatir acerca de las cuestiones más relevantes para el aprendizaje de idiomas y sobre el devenir de las Escuelas. Este año el congreso se celebra en Málaga, con la Escuela Oficial de Málaga como anfitriona, y he tenido la suerte de poder impartir la ponencia inaugural del mismo, por lo cual quedo muy agradecido a la organización y a todos los asistentes.

Mi ponencia ha estado centrada en el concepto de innovación y para ello he realizado un análisis de contenidos de dos revistas científicas de gran impacto en el ámbito de la enseñanza de lenguas: Language Teaching y Annual Review of Applied Linguistics. Ya utilicé esta misma estrategia en una ponencia previa (2017) pero limitada al Annual Review of Applied Linguistics, así que en esta ocasión no solo he actualizado contenidos con las publicaciones de 2018 sino también con los últimos cinco años de Language Teaching, generando así una nube de conceptos más compleja y rica:

Para presentar los resultados de este análisis de contenido he planteado las diferentes líneas de investigación e innovación como un ciclo para la reflexión:

Líneas de investigación e innovación en enseñanza de idiomas

La intención de este ciclo de reflexión es plantear que muchas de estas líneas de innovación están vinculadas, si no integradas. Así, por ejemplo, la movilidad internacional lleva a considerar la actividad de translanguaging como la búsqueda natural de la comunicación efectiva por parte del usuario de lenguas, lo cual nos obliga a repensar (una vez más) nuestra concepción del error y cómo ofrecemos nuestra respuesta correctiva en el aula. Así mismo, relacionada con esta reflexión encontramos también las investigaciones sobre el task-based approach o enfoque basado en tareas, más vivas que nunca, entre otras cuestiones por las oportunidades (affordances) que permite la tecnología de dar realismo a nuestras tareas e incluso trascender el espacio del aula como epicentro del aprendizaje. Y ambas reflexiones (globalización, translanguaging y error junto a tareas, tecnología y aprendizaje más allá del aula) nos conducen a preguntarnos quién es hoy el aprendiz, cuál es su capacidad de agencia, cómo podemos “estimularla” y cuál es la diferencia entre motivación e inversión en el aula, cuestiones todas ellas que nos llevan de nuevo a plantearnos el sentido de nuestras decisiones curriculares para un alumnado globalizado y tecnologizado (y, también, con importantes diferencias socio-económicas en el acceso a la información y la formación).

Todas estas cuestiones dibujan un perfil de centro y de docente implicado en la innovación, sin duda, pero también requieren que seamos conscientes de que nuestra capacidad para la innovación – y aun más la investigación – está determinada por nuestras condiciones de enseñanza y aprendizaje. En este sentido, querer lo mejor para nuestro alumnado y buscarlo a través de la innovación también requiere un perfil crítico que reclame las mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje posibles, así como un flujo constante de comunicación con otros compañeros y compañeras para enriquecer nuestro conocimiento común y avanzar colectivamente de manera decidida.

Finalmente, para mí uno de los aspectos más interesantes de hacer una revisión de publicaciones científicas es observar dos elementos que presiden siempre cualquier investigación: cautela y humildad. Los temas que aquí se presentan son tremendamente complejos y, aunque ya acumulamos muchos años de investigación, en algunos casos los resultados no son concluyentes y en todos los casos estas están siempre sometidos al continuo escrutinio de la revisión y las réplicas de las investigaciones por parte de otros investigadores. Esto no significa que no avancemos; significa, más bien, que los avances en educación (y en Ciencias Sociales en general) son lentos e incrementales, como ya expliqué en otra entrada sobre la incorporación de las competencias básicas al currículo.

Pongamos un ejemplo: ¿Puede afirmarse el valor de la enseñanza basada en tareas para el desarrollo de la competencia comunicativa? Sí. ¿En todos los contextos, con todo tipo de alumnado y para todo el profesorado? No. ¿En muchos contextos distintos y con una amplia diversidad de aprendices y docentes? Sí. ¿Contamos con una “receta universal” para que el diseño de las tareas sea efectivo? No. ¿Contamos con claves que nos permiten prever cómo podemos ser efectivos? Sí. Y así podríamos seguir afinando nuestro acercamiento a cada uno de los elementos de este “ciclo de reflexión” y a muchos otros temas tan relevantes como estos (influencia del nivel socio-económico del aprendiz, el factor de la edad, la importancia de la colaboración, etc.).

La enseñanza es una profesión tan difícil como apasionante, como sabe cualquier docente y como muchas veces ignoran o no quieren ver nuestros representantes políticos y otros agentes sociales.

En conclusión, conocer los resultados de la investigación educativa y las posibles líneas de innovación es un bálsamo para calmar nuestro afán innovador sin sustento teórico pero también un acicate para seguir avanzando. Este ha sido el sentido de mi ponencia en el Congreso Estatal de las Escuelas Oficiales de Idiomas: innovar es experimentar conociendo de dónde venimos y a partir de los datos de la investigación. En todo caso, aquí os dejo mi presentación por si queréis revisarla y enviar vuestros comentarios:

Ponencia presentada en el XI Congreso Estatal de Escuelas Oficiales de Idiomas (Málaga, marzo de 2019)

Fotografía de Denys Nevozhai en Unsplash


Durante la presentación de mi ponencia la organización del Congreso invitó al artista Juan Ramón Fernández Puñal para que realizara una performance artística mediante la creación de una obra pictórica “inspirada” en mi ponencia. Fue realmente una experiencia muy interesante dar mi ponencia con Puñal justo al lado trabajando con sus pinturas y materiales y el resultado fue un cuadro impactante, como podéis ver aquí:

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