Carta abierta a la nueva Consejera de Educación de la Junta de Andalucía

Compromiso

Estimada Sra. Gaya:

Permítame, en primer lugar, felicitarla por su reciente nombramiento. Es un honor para una persona dedicada a la Educación ser nombrada Consejera en su tierra, aunque asumo también que el peso de la responsabilidad debe de ser grande. Espero que lleve con buen ánimo ese peso y con orgullo tal honor y dignidad.

Por mi parte solo quiero decirle abiertamente algo que quizás ya sepa por su labor en su sindicato. Es algo que creo que sentimos muchos profesionales de la educación en Andalucía pero, si me lo permite, en esta carta que le escribo no jugaré al “nosotros” sino que le hablaré en primer persona. No quiero esconderme en el plural ni erigirme en portavoz de nadie.

Así pues, por la presente asumo mi responsabilidad como padre, como docente y como investigador andaluz y hago uso de mi libertad de expresión para decirle que estoy cansado y enfadado. Por favor, no entienda que estoy enfadado ni cansado por tener que trabajar (¡qué privilegio en los tiempos que corren!) ni por mi trabajo, por supuesto, ni por mis asignaturas o por mi centro. No me molestan ni me cansan mis compañeras y compañeros, y mucho menos mis estudiantes. Es más, disfruto cada día de mi trabajo en la universidad y no puedo imaginar mejor destino ni mejor entorno.

No, simplemente declaro que estoy cansado y enfadado por sentir que lo que está por hacer no se ha hecho y que, poco a poco, la educación andaluza se ha quedado dormida en una rutina lánguida. No se ha muerto; aun respira: los centros se abren y se cierran, los libros se empiezan y se acaban, los cursos se inauguran y se clausuran. Sigue viva, sí, pero está dormida.

Como dice Jaron Rowan en su libro Cultura libre de Estado,

“Vivimos con los ojos puestos en todo lo que se podría hacer, constatando con rabia todo lo que no se está haciendo; con el deseo puesto en el cambio, pero entre los restos de modelos fallidos que se resisten a desaparecer.”

Hay mucho por hacer, y no se hace, y hay mucho por borrar, y no se borra. Una desidia profunda emana de arriba abajo aunque todo el mundo se afana en mil quehaceres: algo no funciona cuando todos corremos, enloquecidos y ocupados, y, sin embargo, el conjunto no avanza ni en la forma ni a la velocidad que debiera avanzar.

Obviamente, lo más cómodo es conformarnos con decir que hemos mejorado mucho en los últimos años y que nuestro punto de partida era el peor posible. No lo dudo ni lo niego pero si con esta observación nos damos por satisfechos con el actual estado de la cuestión, debemos recordar que el movimiento de una sociedad y un territorio no es absoluto sino relativo en relación con el avance de otras sociedades y sus territorios: nos guste o no, vivimos en un mercado y en este bazar de los locos quedarse dormido y rezagado en el presente es sinónimo de pobreza en un futuro más o menos cercano.

Podemos, claro, esperar a un nuevo Informe PISA y entonces, sí, entonces, tocarán las campanas a rebato e inventaremos planes y excusas para negar la evidencia y construir las ficciones que mejor convengan a unos y otros. PISA es el despertador que suena cada tres años para que los focos alumbren algún fragmento del mosaico de la educación durante unos días, para que todos compongamos una canción efímera y para que después volvamos a dormir hasta el nuevo sobresalto, pasados tres años.

Sin embargo, ningún país se ha hecho grande a golpes de PISA. Si dependemos de que la OCDE ilumine con su lupa interesada los rescoldos de nuestra educación para decidirnos a encender la llama, es más probable que acabemos quemados que encendidos. No se puede hacer política de PISA en PISA, ni conformar nuestro mundo a la simple y torva mirada de la OCDE.

Por mi parte, en esta carta y día a día me pongo del lado de los maestros y las maestras que llevan años reclamando mejoras para sus estudiantes y para sus centros, con aquellos que piden plantillas adecuadas y estables para hacer buenos proyectos, con quienes quieren edificios decentes y conexiones rápidas para que los alumnos y alumnas de Andalucía se sientan orgullosos de sus escuelas y su tierra. Con esos, los últimos de Filipinas, los que aun defienden el Imperio de la Razón y la Cultura en este mundo de verdades alternativas y políticas de salón, con esos me alineo y me solidarizo yo: en sus filas está lo mejor de la educación andaluza, nunca lo dude.

Por ello, en esta carta, que es también un manifiesto unilateral que firmo yo solo, defiendo que

  • es necesario un diagnóstico realista de la situación de la Educación en Andalucía, sin victimismos ni lecturas politizadas, realizado con rigor e independencia y disponiendo de los datos más adecuados y de un tratamiento ajustado a la importancia de este diagnóstico;
  • es necesario un debate abierto acerca de las posibilidades de mejora de la Educación en Andalucía, considerando actuaciones ya realizadas en la región, en el contexto nacional e internacional;
  • es necesaria la implicación de toda la sociedad andaluza en una estrategia autonómica por la Educación que implique:
    • la actuación coordinada de todo el gobierno andaluz, sus consejerías y sus direcciones generales con medidas ajustadas al diagnóstico de la situación, avaladas por evidencias científicas y de prácticas educativas exitosas, convenientemente dotadas económicamente y con una necesaria evaluación periódica de la eficacia de estas actuaciones,
    • la participación de los municipios andaluces a través de proyectos educativos de ciudad que permitan intervenir en cada localidad para potenciar la educación y dar respuesta a las necesidades detectadas mediante actuaciones a corto y medio plazo,
    • la colaboración de todas las entidades, organismos, instituciones, empresas y asociaciones que tienen en Andalucía su sede o sus intereses para que confluyan en la Educación todas las actuaciones que se puedan diseñar desde cada uno de los ámbitos de intervención de estas entidades,
    • la implicación de las universidades andaluzas para mejorar la formación inicial del profesorado en todas sus etapas, reconsiderando si es necesario los planes de estudio pertinentes y poniendo sus grupos de investigación al servicio de la mejora de la Educación,
    • la asunción por parte de los Centros del Profesorado de un auténtico liderazgo formativo que permita empoderar y capacitar al profesorado para el correcto ejercicio de su función docente,
    • la atención a los equipos directivos y al profesorado así como la revisión en profundidad y la mejora de las condiciones de trabajo de todos los agentes educativos presentes en los centros de nuestra comunidad y del estado de las instalaciones e infraestructuras, entre otras cuestiones en lo relacionado con la utilización de las TIC en Educación,
    • la promoción de actuaciones innovadoras y con garantía de éxito en la función docente así como el desarrollo profesional y colectivo de todo el profesorado,
    • el apoyo a los centros que ofrecen un valor añadido en el desarrollo de la labor educativa, así como el análisis de las condiciones que permiten que esto sea posible,
    • la movilización de las AMPAs y, en general, de las familias como entidades educativas de primer orden y por el necesario apoyo que pueden prestar en situaciones formales e informales de aprendizaje,
    • la puesta en valor del aprendizaje apoyado en las ideas de inclusión educativa y el desarrollo de las competencias clave de todo el alumnado, aspirando a unos resultados de excelencia educativa desde la igualdad efectiva de oportunidades.
  • Por último, declaro mi convicción en la necesidad de una evaluación constante de nuestro sistema educativo pero no simplemente destinada a obtener datos sino a provocar y alimentar la toma de decisiones en los sentidos expresados anteriormente.

Por ello, el abajo firmante le ruega que asuma usted el liderazgo para afrontar con valentía el reto que supone hoy construir la Andalucía del mañana a través de una Educación de calidad para todos los ciudadanos y ciudadanas andaluces, en todos los rincones de Andalucía. Empiece usted, por ejemplo, asumiendo que la clave de la gobernanza es tener información y conocer la realidad: ya a su antecesora le pedí que hablara con Miguel, con Sofía, con Juanma y con muchos otros docentes andaluces pero no sé si alguna vez me hizo caso; espero que usted, como sindicalista que ha sido, sepa que estos profesionales sí que podrán contarle, a veces mejor que sus asesores, cuáles son las fortalezas de la escuela andaluza y qué necesita hoy esa escuela para prestar el servicio que se espera de ella.

En definitiva, Sra. Consejera, tiene ante usted un reto apasionante. Muchas familias y muchos docentes esperamos una visión clara, decisiones convincentes y presupuestos que den valor a las palabras. La Andalucía del siglo XXI debe ser una Andalucía del Conocimiento y la Educación si no queremos que los libros de historia cuenten en el futuro como pasamos de ser una comunidad de señoritos y jornaleros para convertirnos en una tierra de turistas y cruceros.

Post scriptum: Aprovecho para recordarle que en diciembre se presentó en Andalucía el Plan de Éxito Educativo 2016-2020. Lo sé muy bien porque yo estuve en aquella presentación y conozco las medidas que allí se presentaban, incluso aquellas que me parecieron irrelevantes, más de lo mismo o poco imaginativas. Sin embargo, precisamente por ese conocimiento que tengo me siento con derecho a sentirme cansado y enfadado: los Planes, si no se ejecutan, solo contribuyen a la frustración y la desidia. Coja usted el Plan y ponga a su equipo a trabajar pues ahí encontrará muchas ideas para empezar si realmente quiere cambiar cosas.

Firmado: Fernando Trujillo Sáez.


No es la primera vez que me pronuncio en relación con la educación en Andalucía. Si quiere usted leer los textos anteriores, aquí se los dejo:

Imagen: Aaron Burden vía Unsplash

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16 Respuestas a Carta abierta a la nueva Consejera de Educación de la Junta de Andalucía

  1. Miguel Rosa dice:

    Querido Fernando, estimado amigo, enhorabuena por tus palabras. Sabes que no estás solo, que hay más Sofias, más Juanmas que están a tu lado. No hubiera estado mal haber hablado en primera persona del plural, “nosotros”, porque a pesar de la adversidad y los problemas del día a día somos muchos los que seguimos soñando que otra Educación , de calidad y viva, es posible.
    !Ojalá la nueva Señora Consejera no vuelva a desilusionarnos!
    Cuenta con mi firma y mi apoyo, un fuerte abrazo
    Miguel

    • ftsaez dice:

      Gracias, Miguel.
      Siento no haber usado el “nosotros”, quizás ha llegado el momento de que todo el mundo se retrate usando el “yo” para construir, con la suma de todos, un “nosotros” colectivo más real y sincero.
      Un fuerte abrazo

  2. jlcastilloch dice:

    Yo, con que se atendieran tres déficits en los próximos cuatro años, me daría por satisfecho. Déficit de formación, déficit de cambio para adaptar la educación a la realidad, déficit de motivación.

  3. Amalio Rey dice:

    Enhorabuena, Fernando. Yo firmo este manifiesto con los ojos cerrados, como un amante de la educación de calidad, y como un andaluz más. Estupendo resumen de lo que necesitamos. Además, lo escribe alguien que sabe de lo que habla. Espero, como mínimo, una respuesta que comprometa a hacer ciertas cosas. Temo reconocer que no soy muy optimista…
    un abrazo
    Amalio

  4. Pedro Jesús Ayala Rodríguez dice:

    Estimado Fernando, yo también estuve en esa presentación del Plan de Éxito Educativo, tanto en Sevilla, como luego participante en dicha presentación en mi tierra. Estoy contigo, que sería eficiente (por recursos materiales, personales, infraestructuras,…) y no eficaz, comenzar por algunos puntos de este Plan, con rigor, con seriedad, escuchando a los verdaderos agentes involucrados. Yo como miembro de equipo directivo, que te voy a contar que no sepas como nos encontramos, comencemos por ahí, para todo el mundo es fundamentall la dirección de los centros, pues animemos a la Señora Consejera a empezar por ahí.
    Un saludo

  5. Firmaría cuantas veces fueran necesarias para que de una vez quienes detentan el poder se enteren de los necesitamos para que nuestra lucha diaria a pie de aula no nos cree encima ese sentimiento de soledad e incomprensión que afortunadamente desaparece cada mañana cuando vemos a nuestros alumnos y nos damos cuenta de que tenemos la profesión mas importante y emocionante del mundo. Como siempre, querido Fernando, tus palabras son oro molido. Muchas gracias por darnos también voz desde tu “yo”. Un abrazo

  6. fergar9 dice:

    Fer, muchas gracias, has fotografiado a los que amamos nuestra profesión. Pero ya sabes de la profunda sordera de la Consejería. Ojalá me equivoque. Un abrazo.

    • ftsaez dice:

      Gracias a ti, Fernando, por la atención, por tu cariño hacia mí y por tu experiencia vital. Ya sabes que soy un optimista incurable, aunque ciertamente cansado y enfadado, como digo en la entrada.

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  8. […] la Asociación Educación Abierta esta semana; Fernando Trujillo hace su propio manifiesto en una carta abierta a la novísima Consejera de Educación de Andalucía; y Joaquín Rodríguez nos invita a pensar que puede ser “Calmar la […]

  9. evato dice:

    Gracias Fernando , lo has clavado, estoy totalmente de acuerdo con tus palabras. Lo importante es que la escuela andaluza se acerque a la realidad y que sea una escuela de de todos y para todos.
    Lo paso a marea verde málaga y a mis compis de cole. De nuevo gracias por tus palabras y esperemos que la nueva consejera se haga eco de ellas.
    Un saludo

    • ftsaez dice:

      Gracias por tus palabras y por la difusión, además de toda mi admiración por las Mareas Verdes y Blancas y su defensa de la Educación y la Sanidad públicas.
      Un abrazo

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